Del 10 al 12 de abril y del 1 al 3 de mayo se podrá ver Ser secretaria y otras maneras de hacerse un harakiri, de la compañía La Bien Nacida; y del 22 al 24 y del 29 al 31 de mayo llegará Fuckboy, de la compañía Dramasaurio. Dos trabajos muy diferentes en tono y lenguaje, pero unidos por una misma voluntad de explorar conflictos contemporáneos desde una mirada escénica propia.
Ser secretaria y otras maneras de hacerse un harakiri convierte la rutina de oficina en el punto de partida de una propuesta desbordada, musical y esperpéntica. A partir de la experiencia de su autora, la pieza imagina un universo “superlativamente oficinesco” en el que el tedio laboral, la repetición y la necesidad de evasión se transforman en humor negro, exceso y deformación escénica. La música en directo atraviesa toda la función y se suma a una estética que oscila entre la oficina y la taberna, entre lo castizo y lo delirante. La dramaturgia es de Sandra Mihi, con mirada externa de Tiago Barrachina, y el reparto lo forman Marcos Garrigós, Blanca González, Marta Caballero, Sandra Mihi, David Ruiz, Miguel Pacheco y Lorena Pérez.
Por su parte, Fuckboy, con texto y dirección de Marc Pol, propone una pieza de teatro interdisciplinario que cruza autoficción, poesía y documento para adentrarse en el duelo amoroso, la sexualidad y la fragilidad afectiva contemporánea. Con Bryan Argudo y Mariela Marquisio en escena, la propuesta de Cía. Dramasaurio se presenta como una aproximación compleja a los límites entre intimidad, memoria y colapso.