Eva María, a las tantas de la madrugada, ha recibido un mensaje de Alejandro, su único y adorado hijo: debe entrar en su habitación y buscar en un cajón un documento que necesita con urgencia para la Universidad americana en la que estudia.
Alejandro, que conoce muy bien a su progenitora, le advierte de que no caiga en la humana (y especialmente maternal) tentación de hurgar en sus cosas. La tentación, sin embargo es demasiado fuerte para resistirla.
El recuerdo de su vida y la visión de ese provocador nido vacío la harán deslizarse por una emocionante y divertida espiral, transformando su cotidiana realidad en una auténtica aventura de película.